Ponencia PCMLE

EL BICENTENARIO DEL NATALICIO DE CARLOS MARX, MAESTRO, DIRIGENTE Y GUIA DEL PROLETARIADO INTERNACIONAL

Los trabajadores, la juventud y las mujeres, las fuerzas democráticas, progresistas y revolucionarias de todos los países de los cinco continentes están conmemorando el bicentenario del natalicio de Carlos Marx, el más grande pensador científico y revolucionario, del erudito brillante, del maestro y guía de los obreros y explotados del mundo anhelantes de cambios y transformaciones revolucionarias, del inclaudicable combatiente político e ideológico de la revolución, del socialismo y el comunismo.


En todas partes se están desarrollando una multiplicidad de actividades conmemorativas de este gran acontecimiento, la clase obrera internacional, los pobres de la tierra, los demócratas y revolucionarios auténticos, lo hacemos con alegría, con convicción en la lucha libertaria, por la revolución social que deberá conducirnos a la conquista del poder para abrir surcos en la construcción de la nueva sociedad, libre de la explotación del hombre por el hombre, una sociedad justa y equitativa, donde todos vivamos del trabajo creador de riqueza y fuente de toda transformación, incluida la vida misma de los seres humanos. Una sociedad de bienestar y felicidad plena.

Pero también encontramos a seudos izquierdistas, auto declarados “marxistas” que realizan actividades ensalzando algunas cualidades de Carlos Marx, al margen de su inserción en la lucha de clases, omitiendo conscientemente su papel revolucionario, en lucha abierta y directa contra el capitalismo y la burguesía.

 Marx es visto integralmente por sus discípulos de hoy, reconocemos su sabiduría, sus aportes a la ciencia y la cultura, su profundo humanismo y su entrega total a los intereses de los trabajadores y explotados, es ver al ser excepcional dedicado a los intereses generales por encima de los particulares, pero junto a ello, es ver al Marx combatiente, al organizador y conductor de la acción política revolucionaria, al ser profundamente comprometido con la lucha por el socialismo y el comunismo, practicando lo que siempre proclamó.

En la Ideología Alemana, al referirse a Feuebarch en la tesis 11, expreso que los filósofos no habían hecho otra cosa que interpretar los problemas pero de lo que se trataba era de transformarlo, con ello establecía un vínculo estrecho entre el pensar y el hacer, es decir, veía un relación orgánica, entre la teoría y la práctica, Marx en sus concepciones y acciones, era teoría y práctica de la revolución social, era un comunista consecuente..

Pero también hay unos pocos de la otra orilla, que con ocasión de este acontecimiento han visto la oportunidad de generar confusión al tiempo que obtienen beneficios materiales. 

MARX Y LA DIALÉCTICA MATERIALISTA 

Marx nos ha legado toda una doctrina, el pensamiento más altamente elaborado y estructurado, de contenido científico, profundamente dialéctico y revolucionario. Fue él quien desarrolló las concepciones materialistas y la vinculó orgánicamente a la dialéctica luego de liberarla de la prisión idealista, entregándonos una poderosa arma para interpretar los más diversos problemas de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento y sobre todo, como el afirmaba, para transformar revolucionariamente la sociedad, para liberar a la clase obrara internacional, para darle al trabajo su verdadera función como fuente de la producción y la vida.

Marx y su compañero Engels hicieron muchos aportes científicos en todos los aspectos de la sociedad humana, todo lo cual se expresa en sostener que “el ser social determina la conciencia social y no a la inversa” contrario a lo que sostienen hasta hoy muchos supuestos cientistas sociales, aprendices de brujos.

Con esa convicción y con la utilización de la dialéctica materialista, Marx que había señalado ya que la economía, era la base de la vida material de la existencia y desarrollo de la sociedad, investigo y estudio por más de 15 años, al capitalismo floreciente que se expresaba en Inglaterra, penetró en sus interioridades, observo el funcionamiento de este modo de producción, descubrió las leyes que lo mueven, su interrelación y carácter, y su ámbito de acción.

Examinando y estudiando también a los economistas más connotados de la época, entre ellos, Adam Smith y David Ricardo y, en general, a la economía clásica burguesa, de esencia y visión liberal, correspondientes a las condiciones históricas de finales del siglo XVII y desarrollo del siglo XVIII, Smith con una visión metafísica consideraba y proclamaba que la economía, cual mecanismo perfecto, se auto regulaba, ya que actuaba una mano invisible que ordenaba las cosas, que resolvía los problemas y eliminaba las imperfecciones.

 LA TEORIA DEL VALOR-TRABAJO DOS VISIONES OPUESTAS 

Así como hizo con la filosofía y la dialéctica, Marx pone las cosas en orden, dando un contenido científico a algunas ideas y teorías, entre ellas, la del valor-trabajo, que era planteada por los arriba mencionados como un elemento único, sin contradicciones, al margen de la relación social que se establece en el proceso de la producción social de bienes materiales. Smith en su texto “La riqueza de las naciones” de 1.776 al explicar la producción social y el producto nacional, veía al trabajo aplicado a la tierra y el capital, los que se aparecen con personalidad propia, sin ninguna relación ni antecedente, por lo que el resultado general se dividía en salario, beneficio y renta.

Aquí Smith sostenía que el trabajo era la medida exacta del valor, afirmando que el salario era la paga justa del trabajo. Smith poseído por su concepción liberal burguesa y su modo metafísico de ver las cosas, no podía ver ni entender que en el capitalismo había surgido la FUERZA DE TRABAJO como una categoría propia de este sistema y que era los que los hombres entregaban en el proceso de la producción. No entendía que esta capacidad física y síquica o intelectual que se invertía en la producción social, era una mercancía más del mundo del capital, que la tierra y los instrumentos son medios de la producción, y que el capital es una relación social, acumulada y que se dividía en capital constante (que no varía su valor, esto son los medios de producción) y capital variable (que varía su valor, por cuanto la fuerza de trabajo es portadora de dos valores, el que sirve para reponer su valor en un tiempo necesario, y el valor adicional, o plusvalía que se da en el tiempo suplementario o adicional).

El análisis de Smith, que con algunas variaciones, esencialmente sostiene David Ricardo y posteriormente muchos economistas y analistas burgueses, busca ocultar las causas de la explotación al trabajador, y mostrar al capitalismo como un sistema eterno, quizás “con algunas limitaciones y errores” que a la larga son superadas por el propio sistema y las fuerzas sociales que lo sostiene, según los apologistas del capitalismo.

 EL CAPITALISMO ES EL MUNDO DE LA MERCANCIA.

Marx, luego de las sugerencias de su compañero Federico Engels, empieza el primer tomo de su obra máxima, “El Capital” con el estudio de la mercancía dado que ésta pasa a dominar todo en el régimen de producción capitalista y porque desde ahí, en una secuencia y orden lógico, cual hilo conductor, va a demostrarnos las interioridades del sistema, con arreglo de mecanismos y leyes que lo integran. La mercancía se da ya en modos de producción precapitalistas, surge con la producción mercantil, pasa a dominar y establecerse, en lo fundamental, en el capitalismo regulando y dirigiendo la economía, incluso subsistirá en la primera fase del socialismo (construcción de la base material y técnica) , pero ya no regulará la economía, desempeñara un papel secundario, controlado por el Estado y su centralización de la economía, esto porque ya no habrá ´propiedad privada sobre los medios de producción y porque habrán desaparecido y/o están en tránsito a desaparecer algunas categorías y leyes que rigen y mueven el capitalismo.

La visión científica y el instrumental del materialismo dialéctico e histórico, permite a Marx encontrar, que la mercancía tiene dos propiedades, una, que satisface una necesidad cualquiera (valor de uso) y dos, que se produce para el mercado, esto es que posee valor, que es la inversión humana de trabajo, Insiste en sostener que para que un objeto, bien o producto sea mercancía debe tener esas dos condiciones, si falta una de ellas no es mercancía.

La mercancía a su vez, es fruto del doble carácter del trabajo, es de una parte, producto del trabajo concreto (es decir, se da bajo ciertas formas y modalidades objetivas), y es de otra parte, trabajo abstracto, es producto del trabajo en general. Sostiene Marx que en el mercado se cambian en el fondo valores, esto es, trabajo humano.

En el mercado se cambian mercancías de diferentes valores de uso, porque son portadoras de valores y se miden unas con otras por el tiempo socialmente necesario invertido en producirlas, esto es, por el tiempo que se ha requerido en condiciones normales de la sociedad, por el grado de intensidad, capacidad y usos tecnológicos. Se reafirma una y otra vez que no se miden trabajos individuales, sino lo que produce el colectivo, en las condiciones actuales los que da la media de la producción industrial que es siempre superior a la producción individual y/ o artesanal.

Queda claro entonces, de donde proviene el valor de la mercancía, que lo determina. Por tanto sostiene Marx que no es la utilidad la causa del valor. Tampoco lo es la ley de la oferta y la demanda como sostienen hasta nuestros días, algunos economistas y analistas burgueses.

En una serie de conferencias dirigidas a los trabajadores contenidas en el libro SALARIO, PRECIO Y GANANCIAS, Marx desenmascara las falacias que pretenden hacer creer que la ley capitalista de la oferta y la demanda es la que determina el valor de la mercancía, demuestra que esa ley sólo explica las variaciones de precios, el por qué unas veces las mercancías suben los precios por encima de su valor, y porque en otras ocasiones, bajan por debajo del mismo.

Todo esto no ven, no pueden o no quieren ver los partidarios de la economía liberal-burguesa. La teoría del valor-trabajo es vista como una unidad sin opuestos, al margen de otros elementos y sin conexión, como resultado de la actividad laboral individual.

Los marxistas vemos el valor como una categoría social, que expresa y encierra las relaciones sociales que adquieren los seres humanos en el proceso de producción de bienes materiales, en conexión con las fuerzas productivas de la sociedad. El valor es el trabajo social materializado en la mercancía, que se ha producido en situaciones concretas e históricas, expresándose en la relación fuerzas productivas y relaciones sociales de producción, estas últimas determinadas por la forma de propiedad de los medios de producción La teoría del valor de Marx, nos posibilita entender y ver objetivamente que el obrero no vende su trabajo, sino su fuerza de trabajo por la que recibe un salario que ni siquiera la paga, más allá de que el patrono se apodera del trabajo excedente, el plusvalor o PLUSVALIA. Esta teoría vista de forma científica nos permite comprender que la ley fundamental del capitalismo, es la PLUSVALIA, dado que esta contiene el objetivo y el medio. El objetivo de la burguesía es obtener grandes cuotas de plusvalía (valores adicionales o plusvalor que extraen y roban al trabajador) en el proceso de la producción que a ellos les permite acumular enormes beneficios, el medio, es a no dudarlo la creciente explotación del trabajo asalariado.

Este examen científico y objetivo es el que nos permite descubrir las contradicciones y leyes del capitalismo, entender las causas de las crisis cíclicas o económicas, nos muestra que el capitalismo no es un modo de producción para siempre, que este sistema con su desarrollo lleva a su opuesto a la clase obrera a descubrirse como clase en sí y a jugar su papel de enterrador del régimen de explotación burgués.

LA TEORÍA DEL VALOR SIGUE EN EL CENTRO DEL DEBATE AÚN EN EL SOCIALISMO.

La teoría del valor ha sido y seguirá siendo materia de debates. Este es un punto importante de la diferencia del pensamiento liberal burgués que defiende y quiere perpetuar el orden de cosas actual, venerando y cuidando la propiedad privada capitalista, y de otro lado, de quienes nos encontramos en la otra orilla, manteniendo nuestras convicciones científicas y objetivas, defendiendo y luchando junto a los trabajadores y pueblos explotados del planeta por realizar la revolución social, para conquistar el poder, establecer el gobierno de los trabajadores, de los pobres, de los de abajo e iniciar la construcción del socialismo y el comunismo.

Durante los primeros años de la década del 50 del siglo pasado, en la Unión Soviética al mando de Stalin, con motivo de producir materiales que sirvieran para la educación y formación comunista de los militantes y del pueblo en general, se organizaron diversos grupos científicos, de académicos, historiadores, de políticos, etc., para organizar conferencias y debates que posibiliten estructurar adecuadamente la doctrina del marxismo leninismo.

Stalin que fue activo participante de esos debates esclareció a algunos economistas y militantes que creían que con el triunfo de la revolución y el establecimiento de la dictadura del proletariado se podían, de golpe y porrazos, es decir, de pronto por una decisión, por decreto, desaparecer o eliminar algunas leyes de la economía, como la del valor y algunas categorías y crear otras nuevas. Stalin recordó, que las leyes de la economía no se crean ni destruyen, ellas reflejan los procesos objetivos y existen libre e independientemente de nuestra voluntad. Estas leyes se pueden descubrir, conocerlas y estudiarlas en el objetivo de utilizaras con habilidad e inteligencia en provecho de la humanidad, cuando mucho se puede limitad su ámbito de acción. 

Demostró que las leyes de la economía no son eternas, que ellas tienen un periodo histórico de su funcionamiento, unas pueden funcionar en diversos modos de producción con mayor o menor fuerza, otras tienen vigencia solo en un modo de producción, como por ejemplo la Ley de la Plusvalía que es propia del capitalismo.

Stalin sostuvo con toda certeza que en el Socialismo por un periodo histórico, existe la producción mercantil, y con ella el mercado y la ley del valor, así como otras categorías del régimen capitalista, como el salario y el dinero, y existían no por voluntad o decisión del estado soviético, sino porque son procesos concretos que necesitan expresarse, pero obviamente ya no regulaban o dirigían la economía, ellas tenían un campo limitado, una función específica controlada por el Estado que irían poco a poco reduciendo su acción, conforme se desarrollaba la economía socialista. Stalin sostuvo que “En realidad en nuestro régimen económico, la ley del valor ejerce su acción en un marco estrictamente limitado”, más adelante expreso que “ciertamente la ausencia de la propiedad privada de los medios de producción y su socialización tanto en la ciudad como en el campo limitan necesariamente la esfera de acción de la Ley del Valor y su grado de influencia en la producción” (1). 

Y eso era posible, porque ya no existía la propiedad capitalista de los medios de producción, porque la fuerza de trabajo había dejado de ser mercancía, porque el objetivo central de la economía no era ya obtención de plusvalía, sino la satisfacción de las necesidades crecientes de la población. Cabe indicar que Stalin decía también que “La producción capitalista es la forma superior de la producción de mercancías. La producción de mercancías no conduce al capitalismo sino cuando existe la propiedad privada de los medios de producción, cuando la fuerza de trabajo aparece en el mercado como mercancía que el capitalista puede comprar y explotar para la producción” (2).

 Debe quedar claro una y otra vez, que la mercancía originada en la producción mercantil o pequeña producción existió antes del capitalismo de forma marginal, sólo en el régimen capitalista o gran producción la mercancía pasa a dominarlo todo, incluidas diversas formas de la conciencia social. En el socialismo sigue existiendo pero de forma secundaria y controlada por la economía centralizada hasta cuando el desarrollo de las fuerzas productivas y relaciones de producción sean completamente socialistas o colectivas, es decir, cuando se abran las puertas de la etapa superior del régimen socialista, conduciéndonos al modo de producción comunista. De tal forma que podemos afirmar que cuando desaparezca totalmente la producción mercantil y el mercado que es consubstancial a ella, desaparecerá para siempre la ley del valor, el valor en todas sus formas.

EL MARXISMO LENINISMO: TESORO Y GUÍA QUE ILUMINA LA LUCHA DE LOS OBREROS

Marx y Engels, supieron integrar su sabiduría y amplios conocimientos en las distintas ramas del saber en una doctrina científica y poderosa que han legado al movimiento comunista y proletario del mundo para su liberación, doctrina formidable que se constituye en arma poderosa en manos de los explotados del mundo para enrumbar con destino cierto su lucha libertaria. Ellos se involucraron también en forma activa en el proceso organizativo de los proletarios para cumplir con la misión histórica de enterrar el capital y construir un mundo nuevo.

Marx no sólo fue un persistente estudioso, un esclarecido filósofo, un investigador social incansable, un escritor altamente productivo, fue también un persistente organizador y consecuente luchador revolucionario y comunista

Con la contribución invalorable de su compañero Engels y la decidida participación de otros revolucionarios, fundaron la PRIMERA ASOCIACION INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES educando y formando a los combatientes por la liberación del trabajo, conduciéndolos a la conquista del SOCIALISMO Y EL COMUNISMO. 

Por mandato de la Liga de los Comunistas de la que formaban parte, lanzan una proclama que es hasta nuestros días una guía invalorable, fundamento para la unidad y lucha de los trabajadores del mundo, EL MANIFIESTO COMUNISTA verdadero grito de guerra contra la burguesía y el capital. Marx examina con rigor científico los acontecimientos políticos que se desenvolvían en la vieja Europa, por aquellos tiempos, principalmente en Alemania, y sobre todo en Francia durante los años 48 – 51, sobre esa base elabora “la guerra civil de Francia 1848-1850” y el “18 Brumario de Bonaparte” que son importantes lecciones para el movimiento revolucionario.

MARX PERSEGUIDO POR LOS ENEMIGOS DEL PROGRESO, DEL CAMBIO Y LA VIDA.

Desde que Marx y Engels se entregaron a la causa de la revolución social del proletariado, desde que lazaron su plataforma y programa revolucionario y se convirtieron en protagonistas de la nueva historia, fueron perseguidos, vilipendiados por la burguesía y acosados por los aparatos represivos, difamados y expulsados de varios países, sobretodo, Marx quien vivió en condiciones deprimentes hasta que la muerte lo alcanzo un 5 de mayo de 1848. Había entrado al reino de los sueños, el más grande, EL GIGANTE DE LA NUEVA HISTORIA.

MARX VIVIRÁ POR SIEMPRE EN LA LUCHA Y LA MEMORIA DE LOS PROLETARIOS DEL MUNDO.

Como ya lo indicamos más arriba, Marx nos legó una imbatible doctrina, el Marxismo como ciencia y arma para la liberación de los trabajadores y pueblos oprimidos y explotados de la tierra, doctrina a la que se agregó posteriormente el leninismo que contribuyó formidablemente con sus aportes como el IMPERIALISMO FASE SUPERIOR DEL CAPITALISMO, que el año anterior, celebrara su centenario de formulación y difusión, hacen un todo, a lo que desarrolla y lleva a peldaño superior, el GRAN ESTRATEGA Y MAESTRO DEL PROLETARIADO INTERNACIONAL, JOSE STALIN.

Esta poderosa doctrina es nuestro tesoro al que los marxistas – leninistas, los revolucionarios del mundo, cuidamos y buscamos aplicar y desarrollar en las condiciones actuales para cumplir a plenitud con nuestro deber histórico.

Podemos decir y repetir una pequeña parte del discurso de Engels ante la tumba de su leal hermano de clase y compañero, “Y HA MUERTO VENERADO, QUERIDO, LLORADO POR MILLONES DE OBREROS DE LA CAUSA REVOLUCIONARIA, COMO EL, DISEMINADOS POR TODA EUROPA Y AMERICA”, agregaríamos ahora también por Asia, África y Oceanía. 

Donde haya un obrero combatiente, un comunista consecuente, vivirá Marx. Como decía Engels “SU NOMBRE VIVIRÁ A TRAVÉS DE LOS SIGLOS, Y CON ÉL SU OBRA. 

HONOR Y GLORIA A CARLOS MARX Y SU FORMIDABLE OBRA CON EL PENSAMIENTO Y EL EJEMPLO DE MARX, ADELANTE A LA CONQUISTA DEL MUNDO NUEVO 



Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador 
PCMLE 



Notas 

1, 2 y 3. Stalin, Problemas económicos del Socialismo en la URSS, “Observaciones sobre los problemas económicos de la discusión de noviembre de 1.951”. 





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