Ponencia PCM (M-L) México


*La vigencia revolucionaria del pensamiento de Carlos Marx*
Quito, Ecuador, 25-27 de julio de 2018.

Compañeras y Compañeros:

Reciban ustedes, calurosos saludos y abrazos de quienes militamos en el Partido Comunista de México (marxista-leninista) y en el Frente Popular Revolucionario, de la clase obrera y de los pueblos de México.

Agradecemos al hermano Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador y a la Joven Guardia del proletariado ecuatoriano, la Juventud Revolucionaria del Ecuador, el fraternal recibimiento y las atenciones durante nuestra estancia aquí con ustedes y poder compartir nuestras opiniones sobre: La vigencia revolucionaria del pensamiento de Carlos Marx en el bicentenario de su nacimiento.

Para nosotros, compañeras y compañeros, la teoría y la práctica de Carlos Marx (5 de mayo de 1818-14 de marzo de 1883) –y de su camarada y compañero de armas, Federico Engels (28 de noviembre de 1820-5 de agosto de 1895)- mantienen una vigencia extraordinaria por estos días. Las tesis y textos fundamentales del marxismo, establecen una confirmación científica asombrosa con cada hecho empírico que el desarrollo de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento nos arroja en la vida cotidiana del mundo moderno y del motor de la historia, la lucha de clases.

El leninismo, como el marxismo de la época del imperialismo y las revoluciones proletarias es la verdadera confirmación, continuación y enriquecimiento del pensamiento de Carlos Marx y Federico Engels.

Por eso para nosotros, decir que el marxismo-leninismo es, ahora la ideología científica invencible de la clase de los proletarios, arma poderosa que alumbra y guía a los explotados y oprimidos del mundo por nuestra liberación y emancipación hacia un mundo nuevo a través de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado, es, decir, que las ideas de Marx, Engels, Lenin y Stalin son vigentes, son, nuestra guía para el análisis concreto de la realidad concreta, para transformarla de manera radical y revolucionaria. Podemos decir entonces, que Marx, Engels, Lenin y Stalin, que la teoría y práctica marxista-leninista-stalinista está por cumplir sus 200 años si pudiéramos tomar como la fecha de su nacimiento la redacción y publicación del Manifiesto Comunista en 1847-1848, el primer programa de nuestro Movimiento. En nuestra Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxistas Leninistas, nos guiamos bajo éstas convicciones y nos empeñamos en ser fieles a ellas.

En el Manifiesto Comunista de manera científica se afirma “La historia hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases” y posteriormente se revisa de manera general la historia de la humanidad desde el comunismo primitivo, esclavismo, modo de producción asiático, antiguo, feudal y capitalista. Concluyendo que con el capitalismo, la lucha de clases, se ha simplificado entre proletarios contra los burgueses por ser las dos clases fundamentales con intereses materiales y espirituales antagónicos entre el trabajo asalariado y el capital.

El proletariado por sus condiciones materiales por su disciplina para el trabajo, su organización y relación directa con la producción de la riqueza social, su vinculación y manejo de los adelantos científicos y tecnológicos aplicados a la producción  y circulación de mercancías y servicios es la clase que ineluctablemente, está llamada a sepultar a la formación social y modo de producción capitalista-imperialista y sobre sus ruinas construir un nuevo mundo, la sociedad del socialismo y el comunismo.

El 5 de marzo de 1852, en una Carta a Joseph Weydemeyer, Marx le escribió: “Por lo que a mí se refiere, no me cabe el mérito de haber descubierto la existencia de las clases sociales en la sociedad moderna ni la lucha entre ellas. Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses habían expuestos ya el desarrollo histórico de esta lucha de clases y algunos economistas burgueses la anatomía económica de estas. Lo que Yo he aportado de nuevo, ha sido demostrar: 1) que la existencia de las clases solo va unida a determinadas fases históricas del desarrollo de la producción, 2) que la lucha de clases conduce necesariamente a la dictadura del proletariado, 3) que esta misma dictadura es por si misma el tránsito hacia la abolición de todas las clases y hacia una sociedad sin clases.”

Marx y Engels jamás negaron las importantes contribuciones aportadas por teóricos como Adam Smith y David Ricardo; Saint Simón, Charles Fourier y Robert Owen; Hegel y Feuerbach; y muchos otros. V. I. Lenin (22 de abril de 1870-21 de enero de 1924) en su texto: “Las tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo” (Prosveschenie num. 3, marzo de 1913), expone magistralmente los fundamentos y las tesis centrales del marxismo y su carácter trascendental y perenne. De cómo abreva en lo más avanzado, en su época, del socialismo utópico francés, la economía política clásica inglesa y la filosofía clásica alemana y lo cualifica y lo supera en la construcción del materialismo dialéctico e histórico, el socialismo-comunismo científico.   Así, si “La ideología alemana” (entre 1845 y 1846) sirvió a Engels y Marx para “ajustar cuentas con sus viejas concepciones”, en el “Prologo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política” (1859), Marx, de manera breve, expone la nueva concepción del desarrollo de la historia.

  Pero Marx y Engels no solo han sido los fundadores de una nueva victoriosa concepción del mundo, la naturaleza, la sociedad y el pensamiento, sino que su vida entera la dedicaron a la aplicación práctica de esta nueva concepción. Consecuentes con su doctrina, pusieron manos a la obra en la concreción de la consigna de: ¡Proletarios de todos los países, uníos! para la realización de la revolución proletaria, la dictadura del proletariado y la construcción del socialismo y el comunismo. Cada texto de ambos, al mismo tiempo es un paso práctico en esa dirección. Los más destacados como la conversión de la Liga de los Justos en la Liga de los Comunistas (veranos de 1847), la fundación de la I Internacional (1864),  el apoyo incondicional a la heroica y gloriosa Comuna de Paris (1871) y la fundación de la II Internacional (solo Engels, 1889), entre otros muchos pasos prácticos. Teoría y práctica que fue abriendo paso y se sigue abriendo paso y cualificando hasta nuestros días, no solo contra las concepciones burguesas en general, sino al mismo tiempo contra las concepciones que han pretendido revisarlas, adulterarlas para postrarlas como inservibles, viejas y caducas.

   En cuanto a los niveles de la lucha de clases entre la burguesía y el proletariado podemos decir que son tres: 1.- la lucha económica por mejorar las condiciones de vida y de trabajo y tiene sus instrumentos organizativos; 2.-  la lucha teórica e ideológica que se expresa en las concepciones,  ideas, teorías y tesis sobre la naturaleza, la sociedad y el pensamiento, concluye  que primero es la materia y derivado de ello el pensamiento y las ideas, que todo fluye, que la materia, está en permanente cambio, movimiento y transformación sujetos a leyes ineluctables e inexorables, en las que lo nuevo vence a lo viejo y caduco; ello aplicado a la sociedad capitalista diríamos que no ha existido siempre, ni existirá por siempre y que para desaparezca, ahora mismo, se han desarrollado suficientemente, las condiciones objetivas y materiales para su transformación revolucionaria y, para ello, hay que poner a tono las condiciones subjetivas en toma de conciencia, formas de lucha y formas de organización de las masas –como hacedoras de la historia-, principalmente de la clase de los proletarios; y 3.- la lucha política o la lucha por el poder, donde al Estado burgués deberá ser destruido por  la revolución proletaria y en su lugar instaurar y construir un “cuasi” estado como dictadura del proletariado. Estas y otras lecciones se desprenden de las enseñanzas de la heroica Comuna de París, estudiada por Marx y Engels.

Como ya lo adelantamos, fue a Lenin –después de la muerte de Marx y Engels- a quién correspondió llevar adelante y hacia nuevas posiciones estratégicas al marxismo. Con los aportes de Lenin al marxismo tenemos ahora al marxismo-leninismo como la teoría y la práctica más acabada, más completa de la ideología científica del proletariado para su emancipación a través de su lucha de clases y en la victoria de  la táctica y la estrategia de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado.

Así, Lenin, siguiendo y confirmando el método y los pasos de Marx y Engels en el análisis concreto de la realidad concreta explica con más precisión –pues en la formación social y modo de producción capitalista no solo se habían producido cambios cuantitativos ya enunciados hasta la saciedad por Marx y Engels, sino sobre todo importantes cambios cualitativos apenas anunciados por los fundadores del socialismo científico-. Ahora, estamos en presencia del imperialismo como fase superior o “especial”.

 El leninismo depuró de sus adherencias parasitarias, oportunistas y reformistas al marxismo y al mismo tiempo limpió la lucha de clases del proletariado, de las concepciones ajenas a su esencia y a su misión histórica. Particularmente en el Imperio Zarista, al anarquismo y al populismo y en general al revisionismo. Desarrollo la teoría del imperialismo y del eslabón más débil; del Partido de Nuevo Tipo clandestino y conspirativo, de cuadros profesionales para la revolución, concebido como un sistema de organizaciones, con capacidad para dirigir todas las luchas económicas, políticas e ideológicas y todas las organizaciones del proletariado. Desde la organización de sindicatos hasta la preparación de huelgas económicas y la insurrección armada. Un partido con disciplina de hierro, monolítico, firme en los principios, flexible y revolucionario en la aplicación de la táctica. Un partido con una rigurosa división compartimentación y especialización en el trabajo, atento a los virajes de la lucha de clases, con capacidad para ubicar la correlación de fuerzas, para ubicar al enemigo principal, la etapa de la revolución, el diseño de la táctica y la estrategia, finalmente de la dirección del golpe principal; de la necesidad de un periódico político revolucionario proletario que fuera el hilo conductor (agitador, propagandista y organizador colectivo) de todo el ejército proletario y sus aliados para la victoria de la revolución proletaria; de la hegemonía y la dirección del proletariado en la revolución proletaria; de la alianza obrera-campesina; del Programa Militar de la Revolución Proletaria; de la Dictadura del Proletariado, el poder soviético y el Gobierno de Obreros y Campesinos Pobres; y estableció las bases para la construcción del socialismo a través de una economía centralizada y planificada. La actitud teórica y práctica sostenida por el leninismo en la I Guerra Mundial, la Gran Revolución Socialista de Octubre y la construcción de la Internacional Comunista (marzo de 1919) son ejemplos incuestionables de la vigencia y actualidad del leninismo como el marxismo de la época del imperialismo y las revoluciones proletarias.

El 21 de enero de 1924, la clase obrera y los pueblos del mundo, lloramos la irreparable pérdida del Camarada Lenin.

A la muerte del Camarada Lenin, correspondió al Camarada Stalin (18 de diciembre de 1878-5 de marzo de 1953) llevar hacia adelante las ideas y las enseñanzas inmortales de Marx, Engels y Lenin.
Stalin, fiel camarada y compañero de armas de Lenin, sistematiza la experiencia del bolchevismo.
Stalin, a principios de abril de 1924 – a apenas unos dos meses de la pérdida irreparable del Camarada Lenin- dictó una serie de conferencias en la Universidad Sverdlov “a la Promoción Leninista” que fueron publicadas con el nombre de:” Los fundamentos del leninismo”.

Los 9 capítulos o apartados en que están escritos Los fundamentos del leninismo: I. Las raíces históricas del leninismo; II. El método; III. La teoría; IV. La dictadura del proletariado; V. La cuestión campesina; VI. La cuestión nacional; VII. Estrategia y táctica; VIII. El Partido y IX. El estilo en el trabajo; son a la vez, la confirmación y desarrollo de las ideas y práctica de Marx y Engels, la confirmación ideológica y científica del Leninismo como la teoría y la práctica de la táctica y la estrategia de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado en la época del imperialismo, fase superior, especial o histórica del desarrollo del capitalismo, que espera urgente solución.

Con esta armadura, toca al Camarada Stalin, al Partido Comunista (Bolchevique) de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y a la Internacional Comunista, consolidar lo hasta estas alturas de la historia, la clase obrera y los pueblos del mundo habíamos alcanzado en nuestro camino hacia nuestra emancipación.

El PC (b), la dictadura del proletariado, el poder soviético y la construcción del socialismo en la URSS y la Internacional Comunista, se convirtieron en faro luminoso que alumbraba el camino de todos los rincones de la humanidad entera por superar positivamente la propiedad privada sobre los medios e instrumentos de producción y las fuerzas productivas y la dictadura del capital. El fantasma del comunismo anunciado por Marx y Engels en 1848 en el Manifiesto del Partido Comunista, se había convertido en sangre de la sangre y carne de la carne del proletariado y los pueblos del Mundo.
Así como la victoria y la derrota de la Comuna de París –con Marx y Engels en vida-, nos ha dejado ejemplares lecciones y convicciones científicas, así también  las victorias que en vida de Lenin y Stalin hemos conquistado con la Gran Revolución Socialista de Octubre, la instauración de la dictadura del proletariado,  la construcción del socialismo, la fundación y consolidación de la Internacional Comunista, en la victoria en la II Guerra Mundial sobre el imperialismo y el nazifascismo y la construcción del campo socialista y el movimiento de liberación nacional; y la derrota pasajera que hemos tenido en la dictadura del proletariado y la construcción del socialismo a la muerte del Camarada Stalin, de igual manera, los marxistas-leninistas-stalinistas, estamos y debemos sacar las conclusiones, enseñanzas y lecciones pertinentes para llevar adelante las banderas inmortales de Marx, Engels, Lenin y Stalin.

El largo camino para superar positivamente la propiedad privada sobre los medios e instrumentos de producción y de las fuerzas productivas a través de sus diversas formaciones sociales clasistas que ha culminado con la formación social y modo de producción capitalista-imperialista, requiere la sistematización de las experiencias, de la teoría y la práctica de todas las clases explotadas y oprimidas a lo largo de la historia, especialmente de las experiencias, de la teoría y la práctica de la clase de los proletarios  y los pueblos del mundo puesto que: “La lucha de clases ha llegado a un grado tal, en que la clase explotada y oprimida por excelencia (el proletariado), no puede emanciparse de la clase que la explota y la oprime (la burguesía), sin emancipar de una vez por todas y para siempre, a la sociedad y a la humanidad entera, de la explotación, la opresión y la propia lucha de clases”.

Y en eso nos estamos empeñando quienes formamos parte de Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxistas Leninistas (1 de agosto de 1994 en Ciudad de Quito, Ecuador).

Así, bajo las banderas de Marx, Engels, Lenin y Stalin, el Camarada Enver Hoxha (16 de octubre de 1908-11 de abril de 1985) y el Partido del Trabajo de Albania contribuyeron de manera importante para comprender y aprehender lo que en letras precedentes hemos apuntado. Para comprender científicamente los hechos y los fenómenos que han producido en el campo capitalista-imperialista y en la subversión de la dictadura del proletariado y la construcción del socialismo y la ciencia marxista-leninista. Herramientas que nos ayudan a comprender y superar teóricamente las derrotas temporales que hemos tenido en la URSS, en el campo socialista y en la construcción del socialismo en la propia Albania.

Con Jorge Dimitrov (18 de junio de 1882-2 de julio de 1949) y Enver Hoxha y aún después de su muerte, seguimos haciendo camino al andar, seguimos construyendo la táctica y la estrategia de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado, cualificando las herramientas que nos han heredado Marx, Engels, Lenin y Stalin como línea de continuidad científica-política-ideológica-organizativa para quemar y tomar por asalto el cielo burgués. Y… en eso estamos, en ello nos ocupamos sin excusas ni pretextos.

Han pasado ya 200 años del nacimiento de Carlos Marx. La grandeza de su pensamiento y su obra trasciende y cobra mayor vigencia hoy más que en todos los ayeres.

Como Partido Comunista de México (marxista-leninista) y como Frente Popular Revolucionario eso es lo que estamos aprendiendo y confirmando junto a la CIPOML. Esperamos que la CIPOML, pronto avance hacia una Nueva Internacional, hacia el Nuevo Partido Comunista Marxista Leninista del Proletariado Mundial.

Mientras tanto aprendemos y aportamos.

En nuestro país, México, tratamos de guiarnos y orientarnos bajo estas ideas, bajo estos principios, bajo esta teoría y práctica. Estudiamos y tratamos de aplicar la teoría y la práctica de Marx, Engels, Lenin y Stalin. Estudiamos y tratamos de aplicar las enseñanzas de la Comuna de Paris, de la I y la II Internacional, de la Gran Revolución Socialista de Octubre, de la Internacional Comunista, de la victoria en la I y II Guerra Mundial y contra el imperialismo y el nazifascismo, en la lucha contra el oportunismo, el reformismo y el revisionismo.

Con ello, hacemos el análisis concreto de la realidad concreta de nuestro país en el mundo y como eslabón de la cadena del sistema capitalista imperialista y con ello, hemos definido la táctica y la estrategia de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado en México.

Estamos conscientes de nuestras debilidades frente a otras formaciones políticas e ideológicas pero nos empeñamos de manera sistemática, planificada y militante de crecer. De fundirnos con el proletariado y los pueblos de México para convertirnos en una real alternativa de poder. Con paciencia y poco a poco tanto el desarrollo como la crisis del capitalismo mexicano-continental-mundial, como su impacto en las clases sociales y la lucha de clases nos va permitiendo convertirlos en su otro esencial y tierra fértil para sembrar subversión, revolución proletaria y dictadura del proletariado.

Ahora mismo, cuando hemos dado un nuevo salto cualitativo después de 36 años de lucha de clases sostenida contra la economía política neoliberal con la victoria proletaria-popular del 1 de julio de este 2018, trabajamos por aclarar las aguas como marxistas-leninistas, para ordenar nuestras filas, para demostrar el contenido y el carácter de clase del nuevo Gobierno que llega, para consolidar las tareas del Frente Único de todo el pueblo por la revolución proletaria, para construir, crecer y desarrollar el poder soviético de masas. Lo único seguro, ineluctable, inexorable y cierto es la victoria de la táctica y la estrategia de la revolución proletaria y la dictadura del proletariado, la revolución comunista, la victoria de la vigencia del pensamiento, la teoría y la práctica revolucionaria de Marx, Engels, Lenin y Stalin.


Fraternalmente:
¡Proletarios de todos los países, uníos!
Partido Comunista de México (marxista-leninista)
¡Unidad de todo el pueblo por la emancipación proletaria!
Frente Popular Revolucionario.

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